jueves, 15 de febrero de 2018

Rojo Mexicano

¡Qué onda mis queridos millenials!

Este día he decidido escribirles una breve reseña sobre una visita que realice hace unas semanas a una exposición de arte muy especial llamada "ROJO MEXICANO, la grana cochinilla en el arte" y se encuentra en la Ciudad de México en el hermoso Palacio de Bellas Artes, sigue leyendo para saber un poco más.



Rápidamente les explico de qué va esta exposición, y porqué pienso que es muy especial: hace cientos de años, cuando el imperio de los mexicas dominaba junto con la triple alianza, la mayoría de pueblos subyugados tenían que verse obligados a pagar tributo al Uey-Tlatoani de la Gran Tenochtitlan, pagaban con productos o riquezas para no ser invadidos o derrocados por aquél pueblo guerrero y entre estos productos se encontraban: el algodón, polvo de oro, plumas de aves exóticas, piedras preciosas, pieles de animales, semillas de cacao y colorantes.



Aquí es donde entra nuestra protagonista de la exposición, "la grana cochinilla". La grana cochinilla es un parásito que crece en una variedad de nopal, llamada en náhuatl nocheztli, que proviene de la combinación de las palabras en náhuatl: nochtli=tuna y eztli=sangre, por lo cual el significado en español de este insectito es sangre de tunaEsta cochinilla contiene una gran cantidad de una sustancia llamada ácido carmínico, que las protege de sus depredadores y que se utiliza como tinte para telas, pinturas, cosméticos, alimentos, entre otros, y es esta característica lo que la hace tan importante en el arte. Existen códices muy antiguos, pertenecientes al parecer a la época de los Tolteca,que datan aproximadamente del siglo X de nuestra era, en los que se encuentra el uso de este tinte.


Pero la piedra angular de esta historia, es el descubrimiento del valor de este colorante por los españoles, fue tan significativo que rápidamente los mercaderes comenzaron a exportarlo para comerciar con el en España, y no solo en ese país se comercializó, su valor fue tan alto, que en todos los países europeos era una novedad y sobretodo, símbolo de riqueza, aquél que pudiera poseer o adquirir este tinte, era porque pertenecía a la alta sociedad, de manera que sólo los duques, marqueses, reyes, o personas apoderadas fueron los que lograban teñir sus prendas y muebles entre otras cosas, con el colorante natural de este animalito.

La intensidad del color que daba la grana cochinilla era tan elevado, que no existía ningún otro colorante que se le comparara en toda Europa, y era la mejor oportunidad para que los artistas plásticos del viejo continente comenzaran a experimentar con el. Aquí, la muestra de las obras de grandes artistas en las que después de ser analizados y estudiados, se identificó tinte de grana cochinilla en ellos.

La virgen de la leche
Luis de Morales

El dormitorio en Arlés
de Vincent van Gogh

Buenos días señor Gauguin
de Paul Gauguin, 1889


Madame Léon Clapisson, 1883
de Pierre-Auguste Renoir
Estas y otras más obras de arte fueron expuestas en la galería, también destacaban pinturas de Velázquez, La deposición de Cristo por Tintoreto (por primera vez expuesta en México), Van Dyck, Turner, y otros.

Aquí también les comparto un par de fotos de mantos elaborados por artesanos indígenas, quienes le dieron color con el tinte de la grana.

Disculpen la cara de fastidio del modelo ☺☺☺

Manto que perteneció a un noble mexica :O
Evidentemente amigos, esta exposición fue una experiencia única e irremplazable, me encantó la manera en como manejaron la información, simple y concisa, de tal forma que logras entender fácilmente la idea principal del concepto del título "Rojo Mexicano", cabe resaltar el nivel de sabiduría que tenían nuestros antepasados sobre las técnicas de teñido, que hasta nuestros días siguen siendo utilizadas, son muestra de la tradición que aún se conserva hasta nuestros tiempos y que incluso, los mismos españoles aprendieron a adoptar también a su cultura, y que a la par, se extendió por tantos países orientales también y que tuvieron un pedacito de nuestro México querido.

También habían salas virtuales e interactivas donde uno podía participar, con audios, mapas virtuales y hasta la réplica del dormitorio de Van Gogh para que te tomes la selfie y puedas imaginarte como era el espacio donde vivía este gran artista, esa fue la única parte de la exposición que no pude disfrutar como hubiera querido porque había demasiada gente, pero indudablemente salí con una gran sonrisa del Palacio de Bellas Artes, y en conjunto todos estos elementos que reúne Rojo Mexicano, hizo de mi visita un día lleno de conocimiento y orgullo por mis orígenes.

Me despido por hoy y les mando un gran saludo a todos!

A aquellos que me leen, si fuiste a la exposición, platicame si te gustó, no te gustó, o tambien recibo sugerencias de otras visitas a museos con exposiciones interesantes.

Hasta la próxima!